Apareció a finales de junio en noticias.com una interesante, por curiosa, reflexión de los procesos que hay detrás de una compra física, es decir en una librería de toda la vida, o de una compra virtual, de un libro para acabar concluyendo que:
"Madre mía la que he armado. Creo que la próxima vez me acercaré a la librería de la esquina."
Ya hace tiempo venimos manteniendo, y de hecho en algún momento así lo señalaron los datos, que detrás de toda plataforma de venta por internet debe haber una librería palapable que dé sentido y tacto a la venta. Amazon parece seguir siendo la excepción, pero en España el gato al agua se lo siguen llevando los libreros palpables y tocables en ’cualquier esquina’.