Hoy es de esos días que se ’agolpa’ la cantidad de información a procesar, pero como cierto ejercicio de disciplina me he propuesto no abordar ningún día más de una posible idea de reflexión o de referencia para no caer ni provocar más ’infoxicación’ como le gustaría decir a Cornellá.
Ha aparecido hace unos días un artículo en El Correo, disculpen los de otras latitudes este toque de información, opinión en este caso hecha desde lo local, pero que tienen un valor de reflexión que supera las barreras de Bilbao. Bajo el título Mercado sin ciudadanos la profesora de Filosofía del Dercho de la Universidad Carlos III Aria José Fariñas Duce hace una interesante reflexión, que comparto, sobre, entre otras cosas qué debe estar antes qué, o mejor quién debe estar antes qué y que ya, desde otro análisis Rifkin nos hice ver, también en relación a la cultura tal y como podemos ver en el texto de cita que va a continuación y cuya lectura recomiendo.
• ’Desde el comienzo de la civilización hasta ahora, la cultura ha precedido siempre al mercado...La razón estaba en que la cultura era la fuente de la que manaban las normas de conducta sobre las que se producía el acuerdo...Cuando la esfera comercial comienza a devorar la esfera cultural...amenaza con destruir los mismos fundamentos sociales que dieron lugar a las relaciones comerciales’ (Rifkin,J.; La era del acceso Paidós; Barcelona 2.000, pag. 22-23)