Sergio Vilá Sanjuan ha escrito dos interesantes reflexiones en La Vanguardia poniendo el punto de mira en lo pequeño y lo diverso.
Por un lado, el Renacimiento de lo diverso a través de Ajoblanco. Lo que nos lleva a pensar que, lo que tiene valor, no muere ni desaparece nunca. Lo más que puede pasar es que escoge un estado de invernación hasta que llega el momento oportuno de volver a florecer.
Por otro, el florecimiento de peqqueños proyectos que como el mismo Sergio indica son el I+D del sector editorial. Si así fuera entendido de verdad por todo el sector, serían estos proyectos quienes deberían llevarse gran parte de las subvenciones ya que sería, entre otras cosas:
. aceptar realmente que son ellos quienes arriesgan de verdad
. aceptar que es una de las pocas posibilidades de descubrimiento real de nuevos autores
. aceptar, en fin, que son quienes en el mundo de la producción editorial aportan el mayor valor cultural.
Lo cuiroso es que este hecho luego no suele tener reflejo en las estructuras organizativas.