Facebook Twitter Google +1     Admin

El papel de los mayores muy mayores

Mi abuela me enseñó a leer. Mi abuela me enseñó los libros y me traspasó su amor hacia ellos. No tuve elección, fue su herencia. Mi abuela me dijo que con los libros yo nunca estaría sola. Me enseñó a cuidar de mis ojos adueñándome de ellos como el lugar más preciado, el más nítido. Me explicó que si alguna vez fallasen los oídos, no sería tan grave, poco me perdería, todo lo que valía escuchar se había escrito y lo rescataría con mis ojos. Me dijo que si alguna vez fallase la voz, no sería el fin. Recibiría el sonido exterior sin devolverlo y nadie lo echaría en falta, menos yo. Estaban las palabras para ser ejecutadas: por mis odios las que ya estaban concebidas, por mis manos las que quisieran inventar. Al final, sin mencionar siquiera otras carencias como el olfato o el gusto, mi abuela me dijo que ignorara la sordera y la mudez si llegasen a acometerme, que la única falta total era la ceguera’ (Marcela Serrano; Para que no me olvides; Txalaparta, pag. 13)

Gracias a Gloria Carrizo que ha vuelto a traerlo a la memoria

02/12/2004 12:24 enlace. La lectura

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.

(opcional)







con valor

Sobre libro, lectura y cultura. Un espacio para la reflexión y el compartir lento..... Si deseas recibir el boletín Reposar (Permanecer en quietud y paz y sin alteración) envía un correo a (jm.barandiaran@convalor.biz) con "interesado" en el asunto. Las opiniones, comentarios y sugerencias son siempre bien recibidos.
Subscríbete a con valor por correo y recibirás todas las actualizaciones

Temas

Archivos

Enlaces


[Valid RSS]

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras

Contrato Coloriuris
Technorati Profile