'Tal vez también ella había tenido que admitir que al principio carece de importancia qué camino se toma y con quién se recorre, porque al amor no le importa a quién quiere uno cuando se lo deja fluir libre por el sendero que se pisa, por los ojos en quienes uno ha fijado la mirada mientras camina' (Grondahl,J.C.; Silencio en Octubre, Salamandra Barcelona 2001 , pag. 304)