Mañana la librería Ocho y Medio recibirá el Premio González Sinde de la Academia de Cine. Desde aquí ¡Felicidades!.
Hace pocas fechas, el 31 de diciembre, último día del año, aparecía en La Vanguardia un artículode Rosa María Piñol en el que se relataba y elogiaba la trayectoria de la Librería Altair bajo el título de Altair, un viaje de 25 años.
En el subtítulo se escribía: La librería barcelonesa se ha convertido en una marca de referencia en el ámbito de los viajes y en activo foco cultural . Los mismo, podríamos también decir de Ocho y Medio cambiando en este caso localización geográfica física y temática. Así podríamos hablar de La librería madrileña se ha convertido en una marca de refrencia en el ámbito del cine y lo aduiovisual y en activo foco cultural.
Podríamos añadir, incluso, una característica más. Su reconversión, también en ambos casos, en editores. Ello nos lleva a recordar el antiguo camino y evolución del oficio que empezaba por el librero para convertirse o, mejor dicho, ser también editor.
Quizás, en este caso, tenga también especial interés las temáticas de especialización que, en el fondo tienen una estrecha relación con manifestaciones ocio y cultura como son el viaje, no el turismo, y el cine y, sobre todo por lo que han tenido y tienen de apuesta por la calidad en ambos casos.
y me pregunto: ¿dónde quedan recogidos modelos e iniciativas de este tipo en los Planes de Fomento de la Lectura cuando pueden aportar mucho sobre públciso y sectores con claras sinergias y, casi con toda seguridad, con un importante crecimiento?