Es una de las tres villas pasiegas. La carretera que va desde Liérganes hasta el pueblo es una auténtica gozada.
Las vistas espléndidas y la comida en casa Setién estupenda.
A la vuelta una parada en Liérganes y un par de sitios de los que hemos tomado nota:
La Giraldilla y la Casona el Arral