Es mejor una humilde ambivalencia que una grandilocuencia de los principios. (Josep Ramoneda. 18/12/2004)
Hay personas que piensan que los demás actúan hacia ellos de ‘mala leche’. Sólo les vale, a veces, sus planteamiento éticos y de justicia como si éstos fueran unívocos.
Se equivocan. Su propia acritud corre el peligro de ir convirtiendo en ácido el ambiente que les rodea.