Ni aunque toda la población española (44 millones de personas en números redondos)fuera lectora frecuente (5 libros al año por lo menos) y leyese desde la cuna fruto de maravillosas campañas de fomento a la lectura prenatal sería posible leer la valiosa producción escrita producida por los editores españoles cercana a los 230 millones de ejemplares.
Algo no cuadra y el observatorio del libro y la lectura o los observatorios porque parece que van a ser varios y distintos sin saber si serán coordinados o no lo deberán mirar.