Enrique Dans ha tenido una experiencia no excesivamente agradable con la editorial Dylar y nos habla de la misma en su
blog.
El asunto no tendría mayor importancia si Enrique Dans no mezclara la ineficacia del tratamiento recibido en la web, es decir, por la editorial con el precio fijo. Aprovechar todo lo que se mueve para apuntar a lo que uno quiere no es una postura excesivamente seria y, desde luego, nada académica.
Ya comenté con
anterioridad que me pareció que abordaba algunos asuntos con excesiva simpleza, pero conviene tener en cuenta y valorar su capacidad de influencia y tomar nota de una realidad sectorial que sí subyace en el ejemplo como es el hecho de la no adecuada utilización de los sistemas de información y de la normalización de la misma que, quizás hubiera permitido dar al cliente una información más precisa de dónde podía encontrar los cuadernillos que tanto parecía desear y no encontrarse con una oferta como es la posibilidad de compra directa que luego parece que no es posible.