
Quizás, un ejemplo claro de las múltiples caras que pueden esconderse y mostrarse detrás del soporte libro es el posicionamiento que parece buscarse en el mercado chino donde se pretende situarse no como una industria del soporte, sino como una industria de la lengua tal y como parece recogerse con motivo de la feria que se celebra en
China.
El sector editorial forma parte de lo que se debería reclamar como una industria estratégica para nuestro país y nuestro ámbito lingüístico. Una industria basada en el sentido. (Jordi Nadal)