‘Desgraciadamente, la fundamental aportación de los libreros a la difusión y disfrute de la literatura es una realidad reconocida por muy pocos, que tiende a ser soslayada, o a pasar completamente desapercibida. En una época en la que las verdaderas librerías están desapareciendo a una velocidad alarmante, el ejemplo de personas como la autora de este libro debe mantenerse a la vista de todos. En especial porque, sin duda, por cada Frances Steloff, hay decenas de abnegados profesionales cuya fama no sobrepasa su círculo de clientes. A esos libreros que contribuyen a que nuestra vida sea un poco más llevadera, quisiera dedicar esta traducción. Frente a las grandes superficies expendedoras de novedades en régimen de supermercado, los amantes de la literatura debemos aferrarnos a la verdadera librería como foco de cultura, punto de encuentro entre creadores y lectores y, en suma, institución viva cuyas funciones van más allá de la mera venta de libros’. (Steloff,F.; En compañía de genios. Memorias de una librera de Nueva York, pag 16, Barcelona 1996