Si se tiene acceso a los presupuestos de las bibliotecas universitarias se puede comprobar con claridad cómo cada vez la partida de gasto dedicada a publicaciones periódicas electrónicas aumenta su cantidad en detrimento de otros soportes y formatos.
Ya hace algunos meses se
planteó una reflexión y crítica a la forma de funcionamiento y distribudión de contenidos por parte de las editoriales y la posición de dominio que quieren mantener.
Hace ya más de un año
Arce y algunos bibliotecarios mantuvieron también una reunión de trabajo donde el team salió a la luz.
Podría ser interesante en seguir profundizando en un modelo distinto de
distribución de contenidos de pago o de uso restringido que, en la estructura actual, son siempre de alquiler. Parece que, en esta lína surgen ya algunos nuevos
planteamientos.