El
Liber está ya a la vuelta de la esquina, se celebrará del 12 al 15 de Octubre.
La semana pasada los medios recogieron la presentación formal y, a partir de la misma, suele venir el pistoletazo de salida para poner sobre la mesa los elementos más reivindicativos del sector, casi siempre a través de la boca de los editores, y los más críticos con la administración.
Un representante sectorial me afirmaba hace pocas fechas que "parecía increible hacerlo peor que el el PP, pero estos señores lo están consiguiendo". Hoy el ABC incluye bajo el titular
"La crisis del libro señala al gobierno" amplias declaraciones de los distintos estamentos sectoriales.
El sector y la sociedad, aunque quizás no sea consciente, no pueden esperar más. En su momento, con consenso y debate, se firmó con el PP, siendo Mariano Rajoy ministro, unos acuerdos frutos de una mesas de Políticas del Libro que con su política sobre el libro de texto los populares rompieron.
El PSOE ha cometido la estupidez (torpeza notable en comprender las cosas, según la RAE) de no recular sobre esa medida porque son imposibles políticas de gratuidad asentadas sobre bases falsas, políticas de descuento libre que en el fondo aceptan al no derogarlas, y aplicación de modelos distintos que convierten a este pais o paises o nación o nación de naciones en un pequeño gallinero gratuito.
Personalmente soy bastante excéptico a las posibles marcha atrás y a la capacidad de los políticos a consensuar y establecer políticas que, si se quieren serias, deberán ser bastante más amplias que una legislatura.