Leído hoy en La Vanguardia:
La Llibreria Catalònia teme el cierre si se llevan a cabo las medidas cautelares que ha pedido al juzgado la inmobiliaria Espais Sabadell para reforzar el edificio y que supondrían instalar 96 puntales en cada planta. Para el director de la librería, Miquel Colomer, el refuerzo no es necesario y responde a mobbing inmobiliario.Carta de la Llibreria a los clientes y amigos del 4 de octubre
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