Después de superadas las algaradas típicas y tópicas de todos los años, parece que las aguas revueltas del texto empiezan a calmarse.
Nada ha cambiado, parenetemente, a lo largo de estos días, pero da la sensación de que todos se encuentran suficientemente satisfechos del 'ruido' metido y pueden volver ya al silencio.
"Mucho ruido y pocas nueces".
Ahora que todo está más tranquilo. ¿Por qué no plantear otras reflexiones, quizás, previas?.
- ¿Es imprescindible el libro de texto?. A través de la
Red Alfa Patre Manes me llega un artículo de Umberto Eco publicado ya hace más de un año en
La Nación y que puede venir al caso para situar la discusión en otra dimensión.
Aunque todavía no he oído a ningún centro o editores o padres decir con claridad, por ejemplo, que el libro de texto no es necesario, que prefieren el dinero de los libros de texto para disponer de mejores bibliotecas de aula, que no quieren libros que elaboran materiales a medida en función de distintas fuentes de información..... sería interesante incluir estos temas en el debate.
¿Qué ocurriría si el modelo de
algún centro estadounidense se fuese implantando
aquí?.
¿Dónde quedarían los productores y vendedores de soporte?