Los valores culturales que supone la lectura no gozan hoy de prestigio social. (Modest Prat; Memoria de 15 encuentros sobre la edición, pag. 81)Esupendo reflejo de esta afirmación en el artículo de ayer en El País de
Juan José Millas
Autor: Juliana
Vaya! Muchísimas gracias por esa hermosísima referencia. Siento que, de alguna manera, nuestro trabajo como libreros tambien nos coloca muchas veces en un rol de clandestinos. Como me ocurrió con una niña que entré con su madre a mi librería buscando no sé qué libro de Tolstoi y la madre insistía en conseguir una versión abreviada porque cómo era posible su hija sometida a tal martirio. Subiendo la mirada por encima del hombro de la madre miraba a la chica, de unos doce años, guiñándome un ojo y mostrándome un tomo de Dostoievsky que, me dijo, era el próximo que quería leer. Qué no le hiciera caso a la madre...
Menos afortunados los casos de los pequeños que se empeñan en tomar libros de los anaqueles y los padres les insisten: "déjalo allí, que eso no es para tí". Medio subversivo el rol que nos toca a veces...
Pasé por aquí gracias a la referencia de un común amigo, Roger Michelena...
Estaré atenta a tu espacio.
Saludos
Fecha: 11/11/2005 21:57.