Recuerdo que cuando yo era pequeño había tiendas que ostentaban orgullosamente un letrero con grandes letras: "Precio fijo". El ofrecer un precio fijo era un signo de seriedad y de modernidad. Pero ya decía Vico que la historia no avanza en línea recta sino por "corsi e raccorsi". Y hoy estamos claramente en un raccorsi. (Miguel Siguán)