La distancia permite, a veces, ver el bosque y no el árbol. La posibilidad y no sólo capacidad de poder salir de la vorágine del día a día hace, a veces, que podamos adoptar posiciones y apuestas "extrañas" o vistas como raras por el resto de los mortales.
Algo de esto creo que le ha pasado a Robafaves en su historia. Fue una de las primeras apuestas cooperativas en el sector (el valor de lo colectivo frente a lo individual). Todavía sigue en ello. Nació no en una gran ciudad, sino en una población de cinturón (el valor de la periferia frente al centro). Se ha movido y ha participado, más allá de los gremialismos mal entendidos, en todos los procesos sectoriales con sentido (el valor de la idea frente al gregarismo de las consignas). Ha subvertido el orden, junto con otros al viajar de la periferia al centro y plantar sus reales y los de otros en el centro de Barcelona, a través, de la Llibreria Catalonia (el valor de las complicidades e historias compartidas).Finalmente, y ellos mejor que nadie saben lo que les ha supuesto, han llegado a una alianza con Ábacus, una de las "bestias negras" (según algunos) sectoriales, en Mataró (la capacidad de creer en sus propias fuerzas y convicciones).
¡Felicidades por todo ello!. Si ya, con el tiempo, son capaces de ir haciendo el cambio generacional dentro de la cooperativa con rigor y sentido sólo quedará mirar y aprender.
A principio de este mes realizaron la inauguración en Mataró y Pep, sin chistera en este caso, pero con la fuerza de la palabra, hizo de maestro de ceremonias.