Ayer celebró su primer año de vida. Tan joven y ya tan maduro. Como perfecto puente entre esa juventud blogera que busca en los nuevos soportes y nuevos canales nuevas formas de comunicación, relación y pensamiento y los ya maduros editores que parecen, a veces, sólo ver todo esto como posible elemento reantabilizador o de servicio a sus intereses y formas de hacer de siempre.
Hincha apasionado del Celta ¡quién lo iba a decir!. El hombre tranquilo al que vi siempre de negro con impecable camisa blanca, tomando notas sin parar, en papel, no en portatil que luego, tras unos cuantos kilómetros y a horas, seguro, ya intempestivas pasaba a este nuevo espacio.
He llegado ya a hablar el gallego en la intimidad y, casi, lo leo ya en público.
Manolo. Con el euskera lo tendremos pelín más complicado, pero se puede intentar.
Ya sabes......¡Y que sean muchos más!