En Bilbao ya mo quedan, por lo menos yo no conozco, sitios y cafés como éste. En la calle Galería Robles de Malasaña se encuentra este delicioso espacio, invisible desde el exterior, silencioso, por lo menos cuando yo estuve, con luz tenue, unas deliciosas tartas caseras y unos estupendos cafés.
Acompañado de un buen amigo, con buena charla y tiempo por delante para no atosigarse el espacio se convierte en todo un lujo de la tranquilidad, la atención atenta y la luz adecuada.
Parece que a algunos otros, también les ha gustado .
Estuve en diciembre y hoy a vuelto a aparecer el trozo de papel donde había tomado la nota. Nunca es tarde.