Me parece una excelente noticia que los libreros ganen premios comerciales. Es una de las mejores maneras de callar la boca a todos los que siguen manteniendo el discurso de negocio añejo y protegido. Frente a ello, la inversión, la tecnología, la rentabilidad y el valor cultural son las mejores armas de defensa.
Los riojanos, en este tema, parecen por ahora llevarse la palma. Lo cual parece indicar, de manera encubierta, otra cosa: la competencia sobre la base de calidad y modernidad genera más calidad y modernidad.
Hace uno o dos años otra librería riojana, no recuerdo ahora el nombre, se llevó un premio por su modernización comercial. Ahora, otro, parece que el más importante a nivel del Estado, le ha sido concedido a Santos Ochoa. ¡Felicidades! Una buena forma de ir dejando huella.
Estuve con ellos un rato en el Liber pasado y quedó prometida por mi parte una visita que, ahora, tengo más ganas de hacer. Por ahora me conformo con seguirles por la web