Es ya claro que no hay un único discurso sobre la digitalización, al igual que no existe ya tampoco una línea que separe el a favor defendido por los tecnólogo y el en contra por los del papel o, si lo prefieren, por los productores o creadores de contenidos.
La línea que ya ni siquiera es recta, sino quebrada, ondulante y que va y viene conviertiendo el proceso en un continuum pero con variantes tiene un elemento nuevo en la reflexión que recojo de la presidenta de la Universidad de Michigan vía Moebius.
Es curioso, de todas maneras, el tener la sensación de que las posturas que aparenetemente parecen enfrentadas en momentos puntuales y que seguro que lo estarán en algunos casos se van suavizando o parecen ir encontrando puntos de encuentro o nuevas variantes de análisis con el discurrir del tiempo.
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