Siempre se ha mantenido, entendido como un siempre reflejo de mi tiempo de existencia que las mujeres se comunican más, en el sentido de capacidad de hablar y decir cosas, que los hombres.
Hace ya unos meses nos juntamos tres parejas y se produjo una situación que yo ya vivo como habitual: se crean dos conversaciones, una de hombres y otra de mujeres. Los hombres acabamos de hablar en un tiempo menor que el de las mujeres que siguen utilizando el verbo para compartir distintas experiencias en eneral más unidas al vivir habitual y ordinario, mientras que a los hombres, se nos terminó la cuerda con temas de trabajo.
La situación no parece cambiar sustancialmente con el avance tecnológico, aquí, aunque Friedman propugne una "tierra plana", no parece que el estatus quo vaya a cambiar sustancialmente. Los hombres sólo superan a las mujeres que nos duplican en el número de conversaciones y de contactos en el uso de las mismas a través del teléfono móvil.
Hay hábitos y situaciones que no cambiar con tanta facilidad, quizás a más medios más brecha comunicacional entre hombres y mujeres.