
Los escaparates de las librerías nos descubren a través de la fotografía detalles que al ojo humano se le pierden en una visión normal. Los matices y reflejos que un escaparate puede ofrecer en un día de sol nos permiten pasar la ría y situarnos, de alguna manera, en el más allá.
Ayer paseando por Bilbao, en un día soleado y ventoso, pudimos acercarnos a la "Librería de Bilbao" que la gente de la Librería Astarloa ha abierto muy cerquita del "Guggem".
Su escaparate, y su interior. ambos realizados con mimo, nos permiten tener otra visión distinta y novedoda de la Universidad de Deusto y del monte Artxanda, dos lugares habituales e históricos de la "bilbainidad".
Como siempre una librería nos permite tener o nos abre a través de sus escaparates cuidados a otra visión de la realidad. A veces, para ello, los libros son una simple excusa.
