¿Será capaz el mago de hacer un hechizo que aporte luz a la situación y una solución a una realidad aparentemente complicada?.
Ayer ya adelantábamos que se había destapado la caja de los truenos y así lo recogen los medios, haciendo referencia a todos los frentes abiertos que son muchos: las relaciones entre editores y libreros parecen rotas en estos momentos y la editorial Salamandra se siente chantajeada.
Abacus hace, en apariencia, un planteamiento meramente económico de "abaratamiento" de acceso a la cultura. Verdad a medias porque sigue sin demostrarse con claridad que el precio sea un elemento realmente disuasorio para facilitar el acceso a los que no acceden habitualmente. Asunto distinto es que a los que acceden habitualmente les sea más barato e, incluso que para cubir esos descuentos que Abacus se encargará en negociar en márgenes más amplios no esté teniendo como consecuencia directa un encarecimiento global del producto tal y como planteaba hace tiempo Gabriel Zaid.
Finalmente, El Periódico abre con un titular "amenazante" que sigue sin augurar nada bueno. En todos los medios aparece también con claridad que la postura de los libreros no es unánime. Incluso uno piensa si estas campañas no tienen como consecuencia primera el visualizar la librería como un espacio más caro que otros para la compra de libros y lleve a los compradores a acudir a otros puntos de venta. Suelen decir los expertor en comunicación que "siempre es bueno que hablen de uno aunque sea mal". Abacus, quizás se esté frotando las manos.
¿Volverán las aguas a su cauce? o ¿acabarán planteando algunos libreros la ruptura del precio fijo?. No les extrañe que, tristemente, esto acabe ocurriendo.