Como contestando, en parte a los plateamientos de la "Tierra es plana" llego a través de Educ.ar a unos preocupantes datos sobre la concentración cultural y su capacidad económica, dominada por los "países ricos" y creando una preocupante "brecha cultural".
Todo ello parece reflejo de lo que Vicente Verdú entre otros ha denominado como el "capitalismo de ficción": El capitalismo de producción era triste, el capitalismo de consumo era trivial, pero el capitalismo de ficción es trilero. El capitalismo anterior buscaba ganar a cualquier precio, pero el capitalismo de ficción pretende, además, gustar. El primero era rígido, el de ahora es flexible, mediático, mediador. El primero era adusto, disciplinario, macho, mientras el segundo adopta los modos de la feminidad, del mundo del parecer que ha presidido al modelo social femenino. Ambos son maquinarias de explotación, pero mientras el capitalismo de producción era deseado, el capitalismo de ficción se lava y maquilla minuciosamente. (Vicente Verdú; El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción; Anagrama, pag. 275)
No parece, además, que la situación haya evolucionado de una manera excesivamente favorable en los últimos años, en relación a la superación de la "brecha cultural"