
Cada soporte tiene o debería tener su momento y su público. Se habla, además, que cada vez hay que vender más emociones, más experiencia unida al producto que se comercializa y, en esta línea, la idea de unir centenario con voz y obra nos parece, francamente un acierto.
Felicidades a Francisco Ayala por su lúcido centenario y a la editorial por la idea.