Sol de inicio, casi, de primavera. La imagen nos sitúa en la mañana. No hay niños, ni jóvenes. Sólo gente mayor paseando o tranquilamente sentada. Difícil entrever la obra que al lado está removiendo las tripas de El Arenal para construir un nuevo aparcamiento para los coche que cada vez inundan más Bilbao.
Parece casi un lujo este espacio, sosegado de nuevo, sin coches, con personas a ritmo tranquilo y con tiempo para degustar la vida.
