Es curioso como pretendemos convertir todo en libro y no en lectura o en narración escuchada. Todo, parece, tiene que pasar aparentemente por el tamiz de un soporte externo a nosotros que, sobre todo en las "sociedades del libro" como dice Manguel tiene que tomar forma en dicho soporte porque parece que es el mismo, en su pape, simbólico, el que le da valor. Así hablamos de libro, libro electrónico, audiolibro... Aceptemos, pues, el término en este contexto pero con matices.
Ha habido y sigue habiendo diversas intentonas en relación al fenómeno audiolibro. Recogemos aquí una de las últimas referencias que hemos visto. Quizás algunos piensen que en una cultura de "orejas conectadas" puedan encontrar más mercado. Yo, todavía, no lo veo claro aunque ya esté el primer audiolibro en la red.
Relacionado
Otras visiones y matices en ciberescrituras, libros y bitios, Esteban Hernández .