No me había fijado hasta ahora en la referencia a las zonas oficiales de bookcrossing.
Me llama la atención en España la escasez de librerías y las pocas bibliotecas. A mí me parece que podría ser una estupenda herramienta de marketing relacional donde en este caso el espacio de referencia se convierte para un público objetivamente interesado en polo de atención.
Quizás sea que los libreros lo ven como competencia o que y esto sí es posible no hayan tenido tiempo para analizar sus posibles ventajas.
Un correo de Pablo ha hecho que mi atención se vuelva a centrar en este fenómeno.
Más sobre el bookcrossing.