El hecho de creer que el progreso científico genera progreso social sugiere que la ciencia y la ética son similares, cuando en realidad son muy diferentes. Una vez que ha sido adquirido y difundido, el conocimiento científico ya no puede perderse. Sin embargo, no hay avance ético o político que no pueda invertirse. En ciencia, la aproximación a la verdad es un bien puro, pero en ética y política no hay bienes puros. La ciencia es una actividad acumulativa. La vida humana, no. (John Gray; Al Qaeda y lo que significa ser moderno ; Paidós pag. 152)