
Autor: Lydia Flem
Título: Cómo vacié la casa de mis padres
Páginas: 142
Año Edición: 2006
Editorial: Alga
ISBN: 84-96643-04-2
Comentario
"Las cosas ocupan en la imaginación de quienes las guardan un lugar singular, predominante, indisociable de las alianzas en ocasiones laberínticas que establecen entre ellas" (pag. 122)
Algo de esto me ha pasado con este libro del que desconocía su existencia hace exactamente seis horas.
Una reunión que no puede celebrarse tal como estaba pensada, un café, una charla tranquila un "llévatelo"... quizás, cruzado todo ello con una conversación telefónica mantenida a la mañana un viaje de ida y vuelta solo, momento y tiempo que utilizo muchas veces para que las ideas vaguen a su aire, un no agobiarme ni cabrearme por los ritmos cambiados y la posibilidad de llegar de vuelta a casa y tal cual ponerme a leer esta "emanación del cuerpo" ("La escritura, como la voz, es una emanación del cuerpo. La voz se apaga, la letra queda" (pag. 84)) que hace vibrar el mío y volver a traer recuerdos y vivencias alrededor de la muerte del padre, inicio, también de orfandad vivida, de "duelo vivido en soledad" (139). No de tristeza, sino de constatación y recuerdos de tiempos vividos.
Terapia dulce de palabras que en lo escrito y en esa distancia del papel permite reelaborar (recordar) en diálogo situaciones ya vividas, sentidas, ¿pensadas?.
Al fin y al cabo, "la muerte pertenece a la vida, la vida abarca la muerte" (pag. 141)
Gracias a quienes hoy me han dado este este trocito de vida.