
Como niño con zapatos nuevos a cruzar el charco, a empaparme, ver y sentir una Feria y una realidad de una dimensión distinta a las que conozco.
Con los ojos y oídos abiertos. Más dispuesto a ver y escuchar que a hablar mucho.
Con ganas como siempre de aprender.
Y desde aquí gracias a los que me habéis pasado y prestado consejos y sugerencias.
Intentaremos ir escribiendo desde allí y, sino..., tiempo habrá.