No todo va a ser pasear, negociar,comprar. Dejemos espacio, también para la conversación carnal y bien acompañada de manjares y amigos.
Dos sitios me han llamado la atención de los que, por ahora he conocido: El Patio de Tlaquepaque, precioso el sitio y el entorno pero, también muy baqueteado y utilizado por algunos de los habituales en la FIL
y el Saloon del Bosque en la misma Guadalajara.
Un bar-restaurante mexicano donde he descubierto una nueva función del hielo
y a los chiquitos inexpertos todavía en la debida ubicación del meñique para la ingestión de tacos nos ponen babero.

Repetimos a la noche y la frase del camarero fue: "espere señor que voy a por su babero".
Aquí se puede disfrutar la cerveza Nochebuena. Cerveza que se produce sólo una vez en todo el año coincidiendo con las fiestas navideñas.
En cualquier caso no hay nada como moverse e ir acompañando de un mexicano.
Los viajes en taxi son.... otra historia.