Cualquier observador avezado se habrá dado cuenta de que las cifras en el mundo del libro, en cuanto a ferias se refiere, nunva empeoran. De año en año hay un tanto por ciento X más de asistentes o de ventas o de ambas a la vez.
Son actividades que, parece, nunca se ven afectadas por posibles períodos recesivos.
Según el Observador y siguiendo esta lógica, parece que a la Junta o a la AEA se les ha ido la mano en cuanto a las cifras andaluzas, aunque ¡quién sabe! A veces la promoción hace milagros o eso es lo que nos hacen creer.