Veo la idea de la lectura como una actividad minoritaria, prescindible en la mayoría de los casos y fuera de las metas familiares. Las familias no tienen la lectura como un propósito de integración interna. Tampoco es ya una causa social, que pudo haberlo sido hace un siglo, ni desde luego una obligación personal. Entró ya en el terreno de las opciones. La lectura es ya una empresa alternativa. (Carlos Monsiváis; ABC 02/12/06)