Tan o más importante que la buena comida es la buena compañía.
Ayer nos juntamos para celebrar acontecimiento familiar que 25 años, de algunos son muchos años y comimos espléndidamente en El Amarre del Zubizuri.
Quien nos invitó tuvo problemas para encontrar en Bilbao un restaurante que el domingo al mediodía diese de comer a 16 almas benditas. Este tema ha salido reflejado en los últimos días en los periódicos como una importante "falta" de este nuevo Bilbao de servicios, turístico y gastronómico.
Al final, el lugar resulto un acierto. Buenos primeros: revuelto, verduras, hojaldre de morcilla, ensalada de pulpo... y segundos variados.
Tan a gusto estábamos que casi empalpamos con la cena.