Abro un libro, no importa ahora el título, que empiezo a leer hoy, por ayer, y empieza con esta cita.....
Si bien es cierto que vivimos tiempos
crueles, también es cierto que estamos
en tiempo de prodigios. (Sergio Pitol El arte de la fuga)
Son estos azares de la vida, la letra que llama y nos sitúa mucho más allá del texto y de nuestro primer círculo vital, que tras el reciente atentado, el comunicado de ETA y su particular forma de entender la tregua, la postura impertinente de algún partido político, el mesianismo de algunos dirigentes, las palabras miedosas de la antevíspera de otros antes de que hablen los que mandan sobre sus acciones y el silencio (¿resignado?), casi mayoritario, de la población abren, todavía, la esperanza a tiempos nuevos.
Detrás de tanto teatro con entradas demasiado caras la vida se sigue moviendo entre las bambalinas.