Posteado originalmente el 9/02/07
Compartimos mesa y reunión este último lunes en Santiago. Siempre me ha agradado su tono tranquilo y moderado que aporta un ambiente relajado a las reuniones de trabajo y un ritmo sosegado a la tertulia.
Es por ello que las declaraciones de Xurxo deben ser, todavía, más tenidas en cuenta. No son fruto de un calentón. Lo son, seguro, pensadas y meditadas. No las dice, tampoco, un recién llegado, ni alguien que ande funcionando por libre. Tienen historia por detrás y compromiso con el colectivo y con el mundo del libro y la cultura.
No deberían caer en saco roto.
Con lo que la Xunta se ha gastado sólo en un año en el Salón de Pontevedra, se podrían poner bases sólidas para un mejor futuro librero. Como siempre, es cuestión de apuestas.
Ayer una persona con criterio hacía una clara diferenciación entre las "Políticas culturales ornamentales" y las apuestas por los equipamientos culturales, las librerías, por lo menos algunas, lo son, generadoras de oportunidad. ¿A qué se quiere jugar? Alguno ya se ha dado cuenta que, quizás, la
valoración no es la adecuada.