Terminó el Congreso de Libreros con una valoración positiva del anteproyecto. Me extraña. Más interesantes me parecen, aunque ya repetidas las apuestas por las Tics y el asociacionismo.
Esperemos que viejos fantasmas, resistencias y miedos hayan ya desaparecido.
La agitación cultural puede, también, ser una buena propuesta, pero es complicada hacerla muy cerca de la Administración. Y, la agitación, siempre ha sido cosa de minorías. No lo olvidemos.