...en cuanto se apaga la “compu” y volvemos al mundo real (off line) todas esas ideas “progres” de colectividad y colaboración, se disuelven tras un sistema que promueve el consumo y la individualidad. Una vez más regresamos al “individuo colectivo”, este ser esquizofrénico desadaptado e incoherente de la era que nos tocó vivir. (leído hoy en
Moebius de la "mano" de Juliana )
Y en El País Jon Sobrino dice, en relación a su "
proceso vaticano": "
Me creerás si te digo que más que Roma, o la historia, me preocupa y me anima lo que piense la cocinera: si han visto en nosotros gente de bien". Algunos mantienen claro clarito el principio de realidad. Da gusto.