Recordando estos días pasados y paseados por Irati .
Desplazarse a pie también puede ser una experiencia meditativa, que fomenta un estado de ánimo caracterizado por la lentitud. Cuando caminamos, somos conscientes de los detalles a nuestro alrededor: los pájaros, los árboles, el cielo, las tiendas, las viviendas, el prójimo…Establecemos relaciones. (Carl Honoré; Elogio de la lentitud , RBA, pag. 118)