
Es de los primeros espacios, si es que no es el primero, en el que recuerdo que ya con unos añitos aita nos invitó a comer a toda la familia en "plan fino".
No era entonces El Viejo Zortzi , sino el Zortziko que, porsteriormente, se trasladó.
Ayer, aprovechando una inesperada noche de pareja por desmarque de nuestro vástago, nos acercamos sin tener muy claro si podríamos disponer de mesa. Pero la suerte con una estupenda tarde soleada que propiciaba y facilitaba el paseo y la charla se alió también a la hora de disponer de mesa.
Disfrutamos y mucho comiendo y charlando mano a mano. Txupito de foie, verduras, perdiz y tournedó de pato más el postre.
El espacio nos trae, además, recuerdos de cena compartida como esta otra con J y K.
Volveremos.