Está empezado a cundir el nerviosismo en el sector del libro por lo apurado de los plazos en la aprobación de la ley. Curiosamente la campaña de libro de texto ante los prescriptores, es decir los profesores, estará casi con seguridad finitquitada en breves fechas y todavía no se sabe cuál va a ser el régimen de precios en el que se van a mover.
Ello tampoco ha sido obstáculo para que el pescado esté ya vendido en la mayoría de las ocasiones con las condiciones ya pactadas entre editores y compradores (libreros, grandes superficies.....)