
Las librerías Gandhi se han distinguido, por lo menos en los últimos años, por mantener una línea de comunicación en gran parte rompedora con cierto discurso formal y acartonado en relación a la lectura, provocando continuos guiños a situaciones cotidianas en muchos casos, pero, en cierta medida, trasgresoras.
Ya hemos recordado con anterioridad algunas de ellas que juegan con la droga, la peste , aprovechando el doble sentido, el amor. ... y alguna más que se nos queda en el tintero (servidor).
En esta ocasión Ana Zendrera nos hace llegar nuevos mensajes. Que los disfruten y, por favor, sean un poco trasgresores.