La lectura de libros y de la prensa deportiva no parecen ser buenos aliados. Es cierto que en ambos casos hay lectura y que, en el fondo al hacer esa correlación se está situando a distinto nivel un soporte genérico (libro) con uno especializado (prensa deportiva) como si, por ejemplo no existieran libros de fútbol o de deportes o como si todos los libros fueran iguales en su valor y los periódicos distintos en su valor por ser prensa general, económicos o deportivos. Hay en esa comparación un matiz de valor malintencionado.
En el estudio de hábitos la conclusión se expresa así: Los lectores de libros no son lectores habituales de prensa deportiva. La prensa diaria es leída por un 71,4%, la deportiva por un 15,7% y la económica por un 2,0%. Conclusión que amén de no tener en cuenta para hacer una comparacoón real la penetración de la prensa por sí misma hace, como hemos dicho un tratamiento temático de la misma y no del libro.
Aún con todo hoy vemos que el tema deportivo y sobre todo el fútbol sigue atrayendo mucho al Ministerio y así con motivo del Real Madrid- Sevilla volverán a realizar una acción de ¿fomento de la lectura ?
Actualización: Parece que la idea de "librofútbol" se contagia