
No quiero dar la impresión de que soy un hombre que concibe la edición de una forma pedagógica, un hombre que considera que tiene algo que enseñar. Por lo tanto, añado: ¿cómo vive un editor? Un editor vive bajo el bombardeo del papel impreso en un mundo ya carente de fronteras y de grandes distancias, y a su vez se dedica al bombardeo: entre las bombas que le caen encima de la mesa debe elegir cuáles son las que debe volver a lanzar y hacer explotar en la mente de los lectores. (Carlo Feltrinelli; Senior Service ; Tusquets; pag. 264)