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Se nos fue la luz![]()
Curioso el fenómeno que hoy ya por segunda vez se produce en la zona en la que vivo. Por segunda vez se ha ido la luz. En esta segunda ocasión, el apagón ha sido más corto que la primera. Al mediodía uno y a media tarde otro. Curioso que ocurra en un día que parece que nos han querido apagar la esperanza convirtiendo en noticia y en hecho algo que, en teoría, a esta hora no ha sucedido, aunque todos dicen que ya sabía que iba a suceder. La comunicación de que algo va a suceder se convierte en noticia y en hecho consumado y automáticamente lo no sucedido todavía llena las horas de los noticieros y nos hace prepararnos ante lo que vendrá desde el hecho todavía no acontecido. Parece que el silencio o el anuncio de apagón nos daría miedo. Curioso también cómo los cambios de situación, la falta de luz, nos producen por un lado una no variación de nuestros modos de hacer cotidianos: me he visto más de una, dos y tres veces encendiendo los interruptores que no iban a dar nada (¿luz?), pensando que, quizás, el mero acto repetitivo cambiaría la situación, tendría algún efecto sobre la misma, pensando que nuestros actos, hasta los más cotidianos y rutinarios tienen alguna posibilidad mágica de influencia sobre lo que ocurre. Con las palabras nos pasa también lo mismo en multitud de ocasiones. En estas me encontraba hasta que era consciente que la propia falta de luz me concedía más tiempo para pensar, para romper y quebrar esa cotidianeidad en la que con tanta comodidad nos situamos en nuestra vida, hasta en la más normal y rutinaria. La casa, oscura en algunas zonas sólo permitía estar y ser con uno mismo. Quizás este apagón nos aporte nuevas luces. Seguro que los ojos de quienes quieran ver y mirar lo harán de otra manera. La luz en casa me ha vuelto. Dicen que hoy a la noche nos cortan la general. Yo voy a esperar a que ocurra y, luego, ya veremos, aunque sea a oscuras. Comentarios » Ir a formulario
Dicen que hay una ley que rige el universo, que extiende su trama inconsistente y a la vez férrea por debajo y a través de cualquier otro sistema que a los humanos se nos ocurra inventar, que está en todas partes porque 'es' sin apellidos. Se trata de la entropía, la tendencia que tiene todo a desordenarse y volverse a ordenar y así sucesivamente. La ley del caos; bueno habría que matizar diciendo que son leyes, las personas que lo estudian parecen ponerse de acuerdo en que son siete. Una de esas leyes dice que el aleteo de una mariposa puede causar un terremoto al otro lado del mundo. El gesto aquí mueve allá y que no hay acciones pequeñas ni grandes actos: son; somos. Hay otra ley universal que dice que la vida, generosa como es, atiende solícita nuestros más íntimos deseos/temores (cara y cruz de la misma moneda); que con el mero hecho de que un padre lo piense, su hijo se caerá y que con el deseo/temor a que un proceso termine/fracase, este se abortará, que a fuerza de nombrarlo, lo no sucedido será.
Fecha: 12/06/2007 10:30. |
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