
La Ley de la lectura, etc, etc vuelve al Congreso sin unanimidad total. Los discrepantes son, curiosamente, aquellos que mantienen el precio único por encima de todo.
Quizás el sector tenga que explicar qué les motivó, qué coyuntura ha forzado a situarse con la mayoría defensora del precio libre para el libro de texto. Suponemos que los motivos no serán los mismos para autores, editores, distribuidores, libreros, bibliotecarios, bibliotecarios digitales, publicaciones afines ¡mira que si prescriben una revista cultural como libro de texto qué sistema de precios le sería el adecuado. Es curioso porque el libro de texto, me doy cuenta ahora, marca su precio independientemente del uso. Aunque yo no estudie primaria si me gusta la tecnología y me parece que un libro llamado de texto es interesante para mí lo compraré con precio libre, se supone, aunque su finalidad en este caso, no sea curricular.
Dicen que se aprueba la semana que viene. A algunos les pillará, casi de vacaciones. No quiero ni pensar lo que puede ser esta segunda quincena de junio y julio en relación a la comercialización del libro de texto. Habrá que ver, igualmente, cuáles son las argumentaciones que se mantienen para justificar políticas de gratuidad con estructura libre de precios y cómo siente a alguna Comunidad Autónoma su aprobación antes de la campaña escolar cuando pretendían, parece ser, intentar atrasarlo para el curso que viene.